Existen tantos y tantos ejemplos, así de personas, como de comunidades y aun naciones que comprueban el poder transformador de la Biblia, que francamente no sabría ni por donde comenzar.

Por ejemplo, en Almolonga, Guatemala las cárceles cerraron, como lo hicieron los bares; y la economía hizo un “boom”. Gente de varios países ha ido para observar el fenómeno en la agricultura de la región, ya que han experimentado un escandaloso aumento en la productividad y aun en el tamaño de los vegetables que producen.

¿La causa?
El 92 % de sus habitantes se dicen ser cristianos, practicantes de la Biblia. La condición actual de este pueblo contrasta mucho con la de los pueblos circunvecinos, en los que abundan la superstición, el alcoholismo, la pobreza y la marginación.

Dar ejemplos de individuos transformados en algún grado desde que la Biblia llegó a sus vidas, sería una tarea inacabable.

¿POR QUÉ NO LO PRUEBAS TÚ MISMO?
Imagino que después de toda esta explicación, tal vez tú querrás conocer la Biblia. Quisiera recalcar que al Biblia no es un libro como tal; es una colección de varios libros.

Yo te recomendaría comenzar con alguna de las siguientes 3 opciones de acuerdo a tu interés:

  • Para tener consejos sabios y prácticos para la vida, lee el libro de Proverbios.
  • Para conocer la vida de Jesús lee cualquiera de los Evangelios (Mateo, marcos, Lucas o Juan).
  • Para entender la razón del sacrificio de Jesús y el plan de Dios para restaurar nuestra comunión con él, lee Romanos.


   
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