EL PROPÓSITO DE DIOS

 

Indiscutiblemente lo que motivaba a Jesús después del amor a su Padre, era el amor y la compasión por los demás; a pesar de su trasfondo, sexo, nivel social y fallas.

EN ESTA LECCIÓN TENDRÁS UN PANORAMA DEL ESTILO DE VIDA QUE JESÚS VIVIÓ SOBRE LA TIERRA, QUE ES LA VIDA DE AMOR, DE DAR... ESA ES LA VIDA ABUNDANTE QUE DIOS QUIERE QUE VIVAMOS.

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BASE BÍBLICA:  ROMANOS 8:28-29 Y JUAN 13:34-35 

  • ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE DIOS PARA NOSOTROS? Según Romanos es transformarnos a la imagen de su hijo
  • ¿cuál es el mandato # 1 de jesús

Al principio de este curso del Discipulado aprendimos que Dios tiene un Plan maravilloso para nuestras vidas. Al estudiar el Nuevo Pacto vimos también que todas nuestras necesidades, ya sean materiales, emocionales, espirituales, presentes y futuras están completamente satisfechas por medio del sacrificio que el Señor Jesucristo hizo en la cruz del Calvario.
Vimos también que nos apropiamos de estas bendiciones por medio del arrepentimiento y la fe.

El Señor nos dio Su Espíritu Santo: El regalo más precioso. Este regalo es Dios mismo viviendo en nosotros, guiándonos, ayudándonos, fortaleciéndonos en todas las cosas.
Sin embargo, uno podría saber que tiene todo lo anterior, y aún vivir seco. La vida abundante que Jesús nos da, se manifiesta al nosotros andar en el propósito que El tiene para nosotros.

JUAN 15:16   Dios nos puso para que llevemos mucho fruto y que éste sea abundante y que permanezca.
EFESIOS 2:10 Como nuevas criaturas que somos, hemos sido creados con el propósito de andar en buenas obras. (Las buenas obras son el resultado de la salvación, no el requisito para la salvación).

 

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE DIOS?
ROMANOS 8:28-29 nos dice qué es exactamente lo que Dios pretende lograr en nosotros por medio de la nueva vida que Él nos ha dado en Cristo Jesús.
El vs.28 dice que Dios hace que todas las cosas que nos acontecen colaboren para Su propósito en nuestras vidas. El vs.29 nos dice claramente cuál es el propósito, "para que fuésemos hechos conforme a la imagen de Su Hijo". El propósito de Dios es que cada vez sea más la vida de Cristo en nosotros. Efe.4:13 y Sal.17:15 nos hablan de esa meta de Dios, también.
Como habíamos visto en un principio el plan de Dios es el de restaurarnos a nuestra posición original. Originalmente el hombre había sido creado a imagen y semejanza de Dios.
Jesucristo siendo Dios, se hizo hombre. El hombre Jesucristo es el hombre como Dios lo había pensado en un principio; el hombre Jesucristo es el reflejo de la gloria de Dios, la imagen misma de Dios, el hombre como Dios lo quiere. El propósito de Dios es que, a través de nuestra fe Cristo pueda vivir no solamente en nosotros, sino por medio de nosotros (Gal.2:20; Efe.3:17 la palabra "habite" literalmente significa "reine").
           
Existen varias promesas que nos hablan de ser transformados a la imagen del Señor Jesucristo como hombre: LUCAS 6:40; 2 CORINTIOS 3:18; 1 JUAN 3:2
           
Son muchísimas las características y los atributos del Señor Jesucristo; en esto consiste el fruto que Dios espera ver en nosotros (autoridad, seguridad, humildad, mansedumbre, compasión, ternura, firmeza, templanza, gozo, etc.). Requeriría todo un curso analizar cada uno de los aspectos del carácter de Jesucristo que Dios quiere formar en nosotros, sin embargo, en esta lección nos vamos a enfocar en el más importante de todos: EL AMOR (Efe.3:17; Gal.5:22; Rom.13:8-10; 1Cor.13:13).
Alguien dijo alguna vez que una sonrisa del Señor Jesucristo basta para llenar el Universo entero. Siendo Dios, Él es amor y en su manifestación humana el rasgo principal de Su carácter es el amor.
Este amor viene como resultado no de “tratar” de ser como Cristo; sino de dejar que Cristo viva en nosotros al confiar en Él y rendirnos a Él. El fruto no es el producto del esfuerzo de la rama, sino la consecuencia de que la rama permanezca pegada a la vid (Juan 15:4).

 

¿QUÉ CLASE DE AMOR ES EN EL QUE DIOS QUIERE QUE ANDEMOS?

Debemos recordar que el amor de Dios, es el amor “Ágape”. Esta clase de amor es el que busca el bien ajeno, que aún está dispuesto a sacrificarse; el que es comprometido y no “casual”; es, en esencia, servicio (Mar.10:45).
Algunos pasajes que nos hablan del amor: 1Cor.13:1-8; Rom.13:8-10; Efe.4:29-32; Fil.3:3-4; Col.3:8-13.

 

El Señor Jesucristo manifestó amor hacia tres tipos de personas:
            * Primeramente y sobre todas las cosas a Su Padre celestial.
            * En segundo lugar, a los "suyos", es decir, a Su amada Iglesia.
            * En tercer lugar, amó a la gente sin Dios.

Así como en el Antiguo Testamento el Tabernáculo de Reunión tenía tres partes y en cada una de éstas los sacerdotes ejercían diferentes tipos de servicios, así el Señor Jesucristo sirvió de manera distinta a Su Padre, a los suyos y a los inconversos.

Amando a Nuestro Padre Celestial

MARCOS 12:29-30 nos habla de cuatro áreas de nuestra vida con las que hemos de amar a Dios:

Amándole con el corazón
En el contexto de este pasaje, nuestro corazón se refiere a nuestro espíritu.
¿Cómo amamos a Dios con nuestro espíritu? Buscándole y pasando tiempo con Él en comunión íntima (Mar.1:35; 6:46; Luc.6:12). No podemos amar mucho a quién conocemos poco, la clave de amar más a Dios es conocerle más (Col.1:10). La oración es una muestra de nuestro amor por Dios.

Amándole con el alma.
En este contexto el alma se refiere a nuestras emociones. El Libro de los Salmos habla mucho de alabar a Dios y servir a Dios con alegría (Sal.100:2).  La Biblia nos dice que el Señor Jesucristo es caracterizado por la alegría (Heb.1:9); nos dice que al Señor Jesucristo le agradaba hacer la voluntad de Dios. También vemos que el Señor Jesucristo alababa a Su Padre con gran alegría (Luc.10:21, la palabra "regocijó" literalmente significa que tenía una alegría desbordante). Amar a Dios con el alma, es emocionarse por Dios, es servirle con entusiasmo.

Amándole con la mente
La “clave” para enamorarse de una persona está en pensar en ella constantemente. Amar a Dios con nuestra mente significa disciplinar nuestra vida de pensamientos para constantemente meditar en el Señor (Isa.26:3); meditar en Su Palabra (Sal.1:2)  y en aquello que es agradable a Dios (Fil.4:8).

Amándole con nuestras fuerzas
Fuerza nos habla de nuestra voluntad, nuestra energía y nuestro tiempo. Nos habla de buscar la voluntad de Dios y hacerla. No solamente no hacer lo que desagrada a Dios, sino hacer lo que le agrada. Como está revelado en Su palabra y lo que el Espíritu Santo nos indica (Juan 5:30; 6:38).
Un concepto que debemos destacar es el hecho de que la adoración no es solo los tiempos de canto. La Biblia enseña que “hagamos todo para la gloria de Dios” (1Cor.10:31). Yo puedo estar adorando a Dios si amo a mi cónyuge y lo (la) trato como Dios manda; si invierto tiempo con mis hijos, si hago mi trabajo con excelencia, etc. ¡Todo eso es una adoración a Dios!
Cuando hablamos del Plan de Dios para el hombre, normalmente nos enfocamos a la restauración de lo que satanás le robó al hombre; pero pocas veces nos enfocamos en el reverso de la moneda: lo que el hombre robó a Dios y le corresponde devolver. (Lucas 20:25)

LO QUE PERTENECE A DIOS
Según el libro de Apocalipsis a Dios le pertenecen 9 cosas:
4:11 nos dice las tres primeras:

  • Gloria.- del griego “doxa” esta palabra significa literalmente “ser tenido en muy alta estima”; que los demás tengan muy
    buena opinión de uno. Entre los jóvenes sería “ser lo máximo”. El único al que podemos tener en esa posición es a Dios.
  • Honra.- del griego “time” significa valoración debido al rango. Toda la honra significa darle a Dios la valoración más alta.
  • Poder.- del griego “dunamis” significa capacidad, poder.

5:12-13 añade 5:

  • Riquezas.- del griego “ploutos” significa abundancia o plenitud material.
  • Sabiduría.- del griego “sophia” significa conocimiento y experiencia combinados.
  • Fortaleza.- del griego “ischus” significa fuerza o fortaleza.
  • Alabanza.- del griego “eulogia” significa alabar, hablar bien de, dar loor.
  • Autoridad.-  (la palabra poder en el vs.13 es diferente a la del vs.12) del griego “kratos”, que también significa dominio.

7:12 añade uno más:
9.    Acción de gracias.

2 observaciones con respecto a estas nueve cosas que pertenecen a Dios:

  • Son cosas que el hombre no puede manejar y le hacen daño. Se ha visto que el hombre que recibe demasiada gloria
    o poder o riqueza termina por auto-destruirse. Ejemplos de gente de mucho dinero, grandes artistas o gente de mucho poder.
  • Son cosas que debemos poner a los pies de Dios y usarlas para extender Su reino. Si los hombres nos dan gloria
    (nos tienen en alta estima) usarlo para testificar de Dios; si tenemos sabiduría en cierta área de la vida, usarla para Dios,
    si riquezas, usarlas para Dios, si autoridad, usarla para Dios, si fortaleza (los jóvenes tienen bastante) para Dios, etc. Hemos
    de vernos como lo que somos: administradores y no como lo que no somos: dueños.

¿Estás usando la gloria, honra, poder, riquezas, sabiduría, fortaleza, alabanza, autoridad y gratitud que has recibido para Dios?
¿Te miras como simple administrador o dueño?
Si tu respuesta es positiva a estas preguntas, seguramente el Señor te cambiará esas nueve cosas por otras nueve que tu si puedes manejar y no te destruirán: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,  bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gal.5:22-23).

 

Amando a los Nuestros

Jesús ama a los suyos con un amor muy especial(Juan 13:1). El principal mandato que el Señor nos dejó después de amar a Su Padre, es el de amarnos los unos a los otros (Juan 13:34-35; 15:12). Fue este amor el que lo llevó a dar su vida por nosotros y a llamarnos amigos (Juan 15:13). ¿Cómo amó Jesús a los suyos? (¿Cómo nos ama a nosotros?) De varias maneras:

  • Orando por ellos.
  • Dándoles la Palabra del Señor.
  • Sirviéndoles.
  • Soportándoles a pesar de sus continuos errores y malos hábitos de carácter.
  • Perdonándoles. (Como lo hizo con Pedro que lo había negado).

De la misma manera el Señor espera que nos amemos unos a otros como Él lo hizo. ¿Quiénes entrarían dentro de la categoría "los suyos"? ¿Quiénes son "los nuestros"? Existen dos tipos de personas que podríamos considerar como "los nuestros".  Los nuestros carnalmente: Cónyuge, padres e hijos y los nuestros espiritualmente: nuestros hermanos en la fe.

LOS NUESTROS EN LA CARNE
Si Dios nos a dado un cónyuge, espera que lo (la) tratemos como la segunda persona más importante para nosotros (después de Dios mismo).

  • En el caso del esposo, Dios espera que él sea la cabeza y pastor de su familia; que se preocupe porque las necesidades
    de su familia sean suplidas: no sólo las económicas, sino las espirituales y emocionales también, pasando tiempo de
    calidad con ellos, escuchándoles, guiándoles en oración y conocimiento de la Palabra de Dios, siendo amable y de buen
    trato con ellos dándoles siempre su lugar (Efe.5:25-33; Col.3:19; 1Ped.3:7). Muchos esposos tratan mejor a sus
    amigos o compañeros de trabajo que a su esposa. Honor a quien honor merece: la esposa merece mucho más honor que ellos.

Este es un excelente momento para hablarles del devocional familiar: un tiempo diario, en el que como familia, van a alabar, orar, y compartir la Escritura. 20 min. es suficiente. No hacerlo aburrido. Recodar que es la responsabilidad de los padres enseñar a sus hijos las cosas de Dios (Deut.4:9). Que hermoso ver que sus hijos se conviertan en nuestra propia casa. Muchos de los grandes siervos que Dios ha usado han sido formados espiritualmente en sus propias casas (2Tim.1:5;3:15).

  • En el caso de la mujer, que permita a su marido ser cabeza, que sea ayuda, que sea respetuosa (Efe.5:22-24,33;
    Col.3:18; 1Ped.3:1-6).

Es necesario comprender que el hombre y la mujer tienen necesidades diferentes: un hombre necesita sentirse respetado, eso le hará desempeñarse mejor en sus responsabilidades; la mujer necesita seguridad. Seguir las instrucciones bíblicas, asegurará que cada cónyuge haga sentir bién al otro.

Además de las instrucciones antes mencionadas podemos agregar para los dos: 1Cor.7:3-5.

Algunas instrucciones para los padres las encontramos en: Efe.6:4; Prov.13:24; Col.3:21.
Las instrucciones especificas para el trato de nuestros hijos, son además de las instrucciones generales del amor: no hablar palabras que ofendan, no ser iracundos, ser pacientes, amables. Los niños son seres humanos y hay que tratarlos con dignidad.

Para los hijos: Prov.6:20; Efe.6:1-3.

LOS NUESTROS EN LA FE
Definitivamente Dios espera que nosotros no seamos como Caín, sino que en verdad entendamos nuestra responsabilidad de velar por aquellos de nuestra fe (Gen.4:9).

¿Qué responsabilidades nos da Dios en cuanto a nuestros hermanos en la fe?

  • Buscar qué don (es) Dios nos ha dado y usarlo (s) para su servicio (Rom.12:3-8).
  • Fomentar el amor fraternal (Rom.12:10)
  • Compartir para sus necesidades (Rom.12:13)
  • Abriendo nuestra casa (Rom.12:13)
  • Estando con ellos en las buenas y en las malas (Rom.12:15)
  • No haciendo distinción de clases (Rom.12:16)
  • Aceptándoles a pesar de sus debilidades de carácter (Rom.14:1; 15:1) Esto no habla de aceptar el pecado flagrante.
  • No juzgándoles (Rom.14:13)
  • Saludándolos (Rom.16:16)
  • Separándonos de los que tratan de dividirnos o desanimarnos en el servicio a Dios (Rom.16:17)
  • Entendiendo que somos uno con ellos (1Cor.12:13-18)
  • Luchando contra los pleitos y las envidias (Gal.5:26)
  • Restaurando al caído (Gal.6:1)
  • Ayudando a los muy cargados (Gal.6:2)
  • Perdonando las ofensas (Col.3:13)
  • Reconociendo a los que sirven y dirigen (1Tes.5:12-13)
  • Amonestando a los ociosos, alentando a los desanimados, sosteniendo a los débiles (1Tes.5:14)
  • Visitando al necesitado (Heb.13:3)
  • Obedeciendo a los líderes de la iglesia (Heb.13:17)
  • No quejándonos de otros (Stg.5:9)
  • Orando unos por otros y ayudándonos espiritualmente unos a otros (Stg.5:16, 19-20)

Amando a los de afuera

Jesucristo siempre fue caracterizado por una gran compasión hacia los inconversos. La compasión de Jesucristo no sólo le hacía sentir dolor por la condición perdida de la gente, sino que lo llevaba a dejar descanso y comodidad e incluso a veces alimentos con tal de llevarles la Palabra de Dios (Mat.9:35-36). De hecho, todos sus sufrimientos en la cruz fueron para salvar a los inconversos. Cada latigazo que recibió, cada clavo que le entró, cada golpe, demuestran el gran amor de Dios por la humanidad perdida. El quiere que todos sean salvos.

Cristo sufrió la cruz de buena gana, porque sabía que quedaría satisfecho al ver la salvación y el cambio en las vidas que le recibieran (Isa.53:1-11) ¿Cómo podemos contribuir para que el sacrificio de Cristo no sea en vano para muchos, para que El se vea el fruto de la aflicción de su alma en muchos más?

Cada persona que no tiene a Cristo en su corazón está:

  • Muerta espiritualmente
  • Sin esperanza
  • Influenciada por satanás
  • Ciega
  • Perdida
  • Entenebrecida
  • Esclavizada
  • Sin Dios ahora y por la eternidad

Nosotros tenemos la medicina para ellos.

¿Cómo podemos amar a los de afuera?

Orando por ellos. 
Necesitamos interceder por la gente para que Dios detenga Su juicio sobre ellos y les encamine al arrepentimiento; también necesitamos hacer guerra espiritual a favor de la gente que no conoce a Cristo para que ellos puedan entender el Evangelio que predicamos (1Tim.2:1-4; Mat.12:28-29; 2Cor.10:4-5).

  • Siendo nuestras vidas un testimonio para ellos.

Una persona no escuchará a alguien que es un mal vecino, o trabajador irresponsable, o un jefe explotador o de mal trato, o alguien que no anda bien derecho ante la ley (Efe.6:5-9; Col.4:1; Rom.13:7; Tit.3:1-2).

  • Sirviéndoles en sus necesidades prácticas.

Ya sea mediante el uso de dones espirituales y/o recursos humanos (Mat.9:35; 25:34-40; Mar.16:17-18; Heb.2:4; Stg.1:27).

  • Predicarles siempre el mensaje de salvación.

Mar.16:15    Hech.1:8; 4:31; 5:42; 8:4; 9:20, 2Tim.1:7-8; 4:1-2, 5

Cuando nosotros compartimos el mensaje de salvación, encontraremos diferentes reacciones:

  • Algunos de plano nos rechazarán - así lo hicieron con Cristo
  • Otros serán curiosos
  • Otros indiferentes
  • Otros acudirán a nosotros, les dedicaremos tiempo y tal vez no lo agradezcan ni entreguen su vida al Señor (muchos de los
    que Jesús sanó no le siguieron)
  • Pero otros se convertirán en Pedros, Pablos, Marthas y Marías... por ellos vale la pena el esfuerzo y sacrificio 2Tim.2:10
    (todo lo soporto por amor a los escogidos)

AMÁNDONOS A NOSOTROS MISMOS
Jesús dijo que amaramos a nuestro próximo como a nosotros mismos. Para amar a otros es necesario amarnos a nosotros mismos, porque no podemos dar lo que no tenemos. Necesitamos aceptar que en Cristo somos aceptos: Dios nos ama tal y como somos. Necesitamos entender la dignidad que el Señor nos ha dado al hacernos Sus hijos, Sus príncipes y princesas. Necesitamos entender que desde el vientre de nuestra madre, el Señor ya nos había “echado el ojo”, y que El nos formó y nos hizo únicos.... no hay otro igual; nuestra vida es el diseño único y especial para un propósito único y especial; no necesitamos ser, ni imitar a nadie más; Dios sólo nos pide ser nosotros mismos.

 

PARA RECORDAR:   
"Dios tiene una meta principal en mi vida: Transformarme a la imagen de Jesucristo Hombre".
           

AUTO EVALUÁNDONOS

De vez en vez, es bueno “subir a la montaña” y hacer un análisis de nuestra vida, para ver como vamos, que cambios debemos hacer y que progreso hemos hecho. A continuación presentamos una serie de preguntas que sugerimos para una auto evaluación. Estas preguntas engloban las áreas que se han estudiado en este curso. Sería recomendable hacer un auto análisis de este tipo una vez por mes.

MI RELACION CON DIOS
¿Estoy diariamente alimentándome eficazmente de la palabra de Dios?
¿Está mi corazón totalmente confiado y descansando en el amor, la bondad y la fidelidad de Dios?
¿Es la alabanza a Dios un estilo de vida para mí?
¿Tengo una vida diaria de oración efectiva?
¿Me mantengo en comunión con el Espíritu Santo?
¿Estoy andando en la luz (transparencia ante Dios)?

EL CUIDADO DE MÍ MISMO
¿Estoy bien cimentado en mi identidad en Cristo?
¿Estoy cuidando mi corazón que no anide la soberbia, la amargura, el desánimo, la incredulidad, la apatía, etc.?
¿Estoy cuidando mi cuerpo y mi aspecto adecuadamente?
¿Mi dieta es sana?
¿Hago ejercicio?
¿Dedico algo de tiempo a mis pasatiempos?

MI RELACION CON LA FAMILIA
-EL PADRE DE FAMILIA:
¿Tenemos un devocional familiar eficaz a diario?
¿Estoy dedicando tiempo cada semana para cultivar mi relación de pareja?
¿Es mi trato amable con los míos?
-LA ESPOSA:
¿Estoy respetando, dándole su lugar, y sometiéndome a mi marido?
-AMBOS PADRES
¿Estamos enseñando a nuestros hijos las cosas de Dios, les dedicamos tiempo de calidad, les hacemos sentir seguros con nuestras palabras, les corregimos cuando están mal?
-LOS HIJOS
¿Respeto a mis padres y me someto a ellos en el Señor?

MI RELACION CON LA IGLESIA
¿Estoy sirviendo al Señor en mi Iglesia?
¿Lo hago responsablemente?
¿Participo en las actividades de oración?

MI RELACION CON LOS DE AFUERA
¿Estoy dando testimonio de Cristo?
¿Estoy activamente involucrado en ganar almas para el Señor?

MI RELACION CON MI OCUPACION
¿Estoy ejerciendo mi ocupación con responsabilidad y excelencia?
¿Me estoy capacitando para desarrollarme mejor?

MI RELACION CON LAS COSAS QUE DIOS ME HA DADO
¿Cuido las cosas que Dios me da?
¿Administro bien el dinero?
¿Diezmo y ofrendo?

 

TEST

  • Para recordar:
  • Aprender de memoria los versículos de la Base Bíblica: ROMANOS 8:28-29; JUAN 13:34-35.

 

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