logoccpleny

   
 

EL ESPÍRITU SANTO:
EL REGALO MÁS MARAVILLOSO

Jesús vivía en una estrecha comunión y dependencia del Espíritu Santo. Todas las cosas sobrenaturales que Él hizo, las hizo gracias al Espíritu Santo (Hechos 10:38). Se pueden ver operando en Jesús todos los dones: fe, milagros, sanidades, palabra de ciencia, palabra de sabiduría, discernimiento de espíritus, etc.

esp_santo  


EN ESTA LECCIÓN APRENDERÁS A MANTENER UNA RELACIÓN VIVA CON DIOS A TRAVÉS DE SU ESPÍRITU SANTO.


La importancia del Espíritu Santo


Lee Juan 16:7-14 y responde las siguientes preguntas:

¿Por qué era “conveniente” que Jesús se fuera?
¿Cuáles son algunas de las cosas que hace el Espíritu Santo?

La vida cristiana normal es una vida sobrenatural.
El cristiano normal es aquel que tiene victoria contra el pecado en su vida.
Es aquel que entiende las maquinaciones del adversario y triunfa ante éstas.
Es aquel que ora eficazmente.
Es aquel que vive siempre gozoso, dándole gracias a Dios.
Es aquel que refleja el carácter de Jesucristo en su vida.
Es aquel que sirve a los demás con el poder de Dios y que Dios usa para tocar las fibras más sensibles de aquellas personas que tienen necesidad de Dios.
El cristiano normal sabe cuál es la voluntad de Dios en su vida y se mueve en esa voluntad.
Todo lo anterior es imposible de lograr por nuestros propios medios. Necesitamos la ayuda de Dios. Para ayudarnos a triunfar como cristianos, el Señor nos ha dado la preciosa presencia de Su Espíritu Santo.
 

EL ESPÍRITU SANTO ES LO MEJOR QUE ALGUIÉN PUDIERA RECIBIR
Lee Mateo 7:11
Al enseñar a cerca de la oración, el Señor Jesús dijo que si nosotros, que somos malos (o egoístas) sabemos dar buenas cosas a nuestros hijos, cuanto más el Padre, dará buenas cosas a los que le pidan. En el mismo pasaje, pero en el evangelio de Lucas, en vez de decir “buenas cosas” nos dice que dará al “Espíritu Santo” a los que se lo pidan (Lucas 11:13). De todas las cosas buenas que el Señor nos da, el Espíritu Santo es lo mejor.

El mismo Señor Jesucristo en Su calidad de hombre al estar en esta tierra dijo que en Él no hacía nada sin el Padre. Podemos ver que el gran Ayudador del Señor Jesucristo hombre fue el Espíritu Santo.
Lee Lucas 4:18
El Señor no comenzó Su ministerio sino hasta que el Espíritu Santo vino sobre Él después del bautismo (Hech.10:38); El secreto del poder que el Señor Jesucristo tenía  era la unción o presencia del Espíritu Santo en Su vida.
                                                  
Lee Juan 16:7
Esta cita Contiene una de las declaraciones más inverosímiles del Nuevo Testamento: Jesús declara a sus discípulos que va a partir al Padre, ellos se entristecen y el les dice lo siguiente: “Les conviene” que me vaya.
¿Cómo es posible que a los discípulos les conviniera que el Señor no estuviera con ellos físicamente?
 El Señor les dio la respuesta: Porque desde ahora el Espíritu Santo estaría en ellos y con ellos. Jesús ya no iba a estar limitado a un sólo punto físico; ahora podría no sólo estar con los discípulos, sino en los discípulos por medio del Espíritu Santo.

De esta manera no sólo ellos doce podían tener el privilegio de estar cerca de Él, ahora todos Sus seguidores pueden estar con el Señor Jesucristo, ya que Él vive dentro de sus corazones (Juan 14:15-18; Mat.28:20).

En el pasaje de Juan 14:15-18, vemos cuatro verdades acerca del Espíritu Santo:
1. A quienes es enviado.- Es enviado exclusivamente a aquellos que desean agradar a Dios.
2. Cómo se le llama al Espíritu Santo.- El es el “Consolador” (gr. “Parakletos”) del creyente. “Parakletos” significa: uno que está al lado de otro para ayudarle.
3. Dónde mora el Espíritu Santo.-  Su morada es en el creyente mismo.
4. Al tener al Espíritu Santo, tenemos a Cristo mismo.

Tan indispensable era la ayuda que los discípulos  necesitarían por parte del Espíritu Santo que el Señor Jesucristo les ordenó que no hicieran nada sino hasta después que el Espíritu Santo hubiera venido sobre ellos (Hech.1:4-5).
De la misma manera que un cristiano viviendo independiente de la ayuda preciosa del Espíritu Santo de Dios, está condenado a una vida de mediocridad, frustración, fracaso  y condenación. La vida cristiana normal victoriosa no se puede vivir sin el Espíritu de Dios.
Ahora gracias al Espíritu Santo, la clase de vida que vivió el Señor Jesucristo y las cosas que Él hizo, nosotros también las podemos hacer (Juan 14:12).
                                              
¿Quién es el Espíritu Santo?
El Espíritu Santo no es una fuerza ni una energía abstracta. El Espíritu Santo es Dios mismo. Cuando le recibimos, El está con nosotros y en nosotros. Tener al Espíritu Santo es tener al Padre y al Hijo (Juan 14:23).
Como una Persona que es, podemos platicar con él, y podemos escucharlo también. Podemos contristarlo o entristecerlo, y obviamente podemos alegrarlo.
El Plan de Dios es que el Espíritu Santo llegue a convertirse en nuestro mejor y más íntimo Amigo, en nuestro Guía, nuestro Consejero, nuestro Ayudador, en Aquel con Quien tengamos comunión íntima y constante.
Una de las cosas más importantes de la vida cristiana exitosa es el saber escuchar al Espíritu Santo. El que no se deja guiar por el Espíritu de Dios estará actuando independientemente y muchas de las cosas que hace, las hará en la carne (por sus propios medios).
(Algunos pasajes donde vemos al Espíritu Santo hablando a Sus siervos: Hech.8:29; 10:19-20; 13:2; 16:6-7)

Jesús decía que todo lo que Él hacía, lo  hacía en obediencia al Padre, Él pasaba tiempos buscando la voluntad de Dios y luego realizando esa voluntad. Debemos entender que la victoria está en la voluntad de Dios. El Espíritu Santo no nos fue dado para que hagamos nuestros propios planes y luego el Espíritu Santo nos ayude, el Espíritu Santo nos fue dado para que Él nos muestre los planes de Dios y para que al hacer los planes de Dios Él nos ayude a realizarlos.

¿Qué hace el Espíritu Santo por nosotros?
En el Evangelio de Juan, el Señor Jesucristo usa la palabra “Consolador” para referirse al Espíritu Santo. La palabra consolador viene del griego “parakletos”, que significa alguien que está a nuestro lado y nos ayuda; un Ayudador constante. 
El Espíritu Santo es nuestra Ayuda en todas las áreas, para vivir una vida que agrade a Dios y que de testimonio del Señor Jesucristo.
A continuación mencionaremos algunas de las cosas que el Espíritu Santo hace por el creyente:

• El Espíritu Santo nos da poder HECHOS 1:8.
¿Poder para qué?  Para ser testigos del Señor Jesucristo. La palabra testigos significa “evidencias” . Nos da poder para ser evidencias del Señor Jesucristo, para que seamos evidencias por nuestra manera  de vivir. Y también nos da poder para ser testigos con la Palabra, para hablar palabras a la gente que las conviertan al Señor (Luc.12:11-12). Y no sólo eso, nos da poder para testificar de Cristo por medio de los llamados dones del Espíritu Santo (1Cor.12:7-11).

Lee Juan 16:14
La mayor función del Espíritu Santo es glorificar a Jesús. satanás quisiera ver a Jesús destronado y derrotado; el sabe que a Jesús le ha sido dada la máxima autoridad(cosa que el quería) y que en El hay salvación para los hombres. Es por eso que satanás trata de dar a la gente falsos cristos: falsos objetos de salvación y además trata de modificar la imagen de Cristo poniéndola como un mero iluminado, un mero profeta, un mago, un debilucho, un derrotado, o lo que sea, menos el Hijo glorioso, resucitado y vencedor de Dios. El Espíritu Santo, por el contrario, ha venido a glorificar al Señor y a dar testimonio de su realeza, amor y victoria (manifestada en la resurrección). Así de que cuando se trata de que Cristo sea glorificado, contamos con todo el apoyo y el poder del Espíritu Santo de Dios.

Notemos que el Espíritu Santo ha venido de glorificar a Dios, no a nosotros. A veces interiormente queremos que se manifieste Su poder, para nuestro beneficio, usando como pretexto la causa de Dios. Analicemos siempre nuestro corazón, y recordemos que los de limpio corazón verán a Dios (Mat.5:8). No hay corazón más limpio que el de un cristiano que sólo busca glorificar a Jesús.

 • El Espíritu Santo nos guía a toda verdad JUAN 16:13; ROMANOS 8:14.
El Espíritu Santo nos guía en las decisiones de la vida: ¿con quién me casaré?, ¿qué trabajo tendré?, ¿qué ministerio tomaré?, ¿qué decisión en una situación difícil?
Aún nos advierte de peligros que puedan venir si somos sensibles a Su voz. El Espíritu Santo también nos impulsará a hablarle a las personas de Cristo o a iniciar un ministerio para Dios (Hech.8:29; 10:19-20; 16:6).
Algunos testimonios:

Una hermana cuenta que en una ocasión tenía que cumplir un compromiso muy importante. Varias horas antes del momento fijado para la salida, sintió de manera muy precisa, que el Espíritu la estaba deteniendo, como su compromiso era muy importante y no podía ver razón lógica de porqué detenerse, decidió tomar el tren.
Antes de llegar a la ciudad destinada, el tren que iba adelante se descarriló. Ellos pasaron toda la noche detenidos. No sólo no llegó a su destino, sino que perdió toda la noche y la pasó muy incomoda. “Debí de haber hecho caso al Espíritu Santo”, comentó.

Un hermano quería ser misionero en China, hizo todos los trámites necesarios para que esto sucediera, pero las puertas se cerraban. Se puso en oración sería para ver si en realidad era ésa la voluntad de Dios. Un día de repente, caminado por la calle, supo que la voluntad de Dios era que se quedara en su país natal. “No se como explicarlo, pero de repente supe en mi interior cual era la voluntad de Dios para mí vida”. En su país este hermano conoció a su esposa, formó un lindo hogar y desarrollo un ministerio muy fructífero.

Al estar orando por su hijo, una hermana supo internamente, revelado por el Espíritu, que su hijo estaba acudiendo a lectura de cartas y que esta era la atadura que le impedía entregarse al Señor. La hermana ató el Espíritu de brujería en su hijo. El hijo comenta que ese mismo día el fue a que le leyeran las cartas. Después de intentar con tres diferentes brujos y no poderlos encontrar, fue a ver a un cuarto. Este cuarto era “su última carta”. El brujo estaba en casa, cuando salió a abrir la puerta, después de dialogar un momento, el brujo dijo lo siguiente: ”no se porque, pero no puedo leer las cartas, hay algo en ti que me da miedo, vete “. Cerró la puerta y lo dejó ahí. Al poco tiempo ese joven entregó su vida a Cristo.

• El Espíritu Santo nos recuerda lo que hemos aprendido de Jesús. JUAN 14:26.
Cuando le estamos compartiendo a alguien, el Espíritu nos recuerda la Palabra; cuando estamos atravesando pruebas, nos recuerda que Él está con nosotros; cuando viene el enemigo y nos ataca nos recuerda la Palabra con la que podemos derrotar al enemigo.
Para que el Espíritu nos recuerde la Palabra, primero la tenemos que haber metido a nuestro corazón (Sal.119:11).
                             
• El Espíritu es el que convence  a la gente de su necesidad de Cristo  JUAN 16:8-11.
Muchos cristianos cometen el error de forzar a la gente  para entregar su vida al Señor o para cambiar, debemos reconocer que ésta es una obra exclusiva del Espíritu Santo y debemos confiar en Él y dejarnos usar por Él para que las personas a nuestro alrededor cambien.
                                      
• El Espíritu Santo nos ayuda a orar eficazmente ROMANOS 8:26.
La Biblia nos instruye a orar guiados por el Espíritu Santo. No hay nada más pesado e infructífero que el tratar de llevar una vida de oración en nuestros propios esfuerzos; si entramos en una comunión con el Espíritu Santo y dejamos que Él nos guíe veremos cómo la oración se convierte en lo más deleitoso que podamos disfrutar. Incluso el Espíritu Santo nos da un lenguaje de oración para que podamos tener comunicación directa con Dios cuando estamos ocupados con cosas de la vida diaria que no nos permiten que nuestra mente esté concentrada en el Señor (1Cor.14:2,14).

 • El Espíritu Santo nos da visión HECHOS 2:17.
El Espíritu Santo nos da visiones de cosas que Dios quiere hacer en nuestras vidas y a través de nuestras vidas. Dios no nos quiere en tinieblas, Dios quiere que podamos ver hacia el futuro y percibir esas cosas que Él quiere hacer en nosotros y a través de nosotros y el Espíritu nos las da a conocer.
Las visiones pueden ser como en una pantalla; pero eso sucede raramente. Lo frecuente es que el Señor nos muestra una necesidad y luego podemos “vernos a nosotros mismos” supliéndola. Por ejemplo una persona puede “verse a sí misma” compartiendo con niños de la calle.
Ojo.- las visiones del Espíritu Santo son para suplir necesidades y glorificar a Dios, no son para fomentar vanagloria personal. Si una persona se “ve a sí misma” famosa, o con un Corvette, por ejemplo, no son visiones del Espíritu, sino de su carne.
Hay dos tipos de sueños y visiones: los visibles (como una película) y los interiores.
Aunque el Espíritu Santo puede usar ambos tipos de sueños y visiones, generalmente usa más los sueños y visiones interiores. Una visión o sueño dado por el Espíritu Santo, es una imagen o meta de aquello a lo que Dios nos quiere llevar. Cuando uno tiene una visión de Dios, tiene una meta clara de lo que quiere lograr y llegar a ser.

La Biblia dice que el pueblo sin visión se descarría, si no tenemos una meta clara dónde llegar, es muy fácil desviarse. Dios no nos salvó y llamó para que estemos pasivos nada más esperando a ver que sucede, El tiene un propósito grande y específico para nosotros. Esta visión que El nos dá, nos mantiene con “gasolina” y nos ayuda a enfrentar los obstáculos con decisión. Sin una meta clara, seremos como olas que van de un lado a otro sin ningún propósito.
A medida que nosotros desarrollamos una relación íntima con el Espíritu Santo, El irá hablando a nuestros corazones e irá poniendo en nosotros una visión de lo que el Señor espera realicemos para El.
                                                               
El pastor de la iglesia más grande del mundo comenta lo siguiente:
“Nunca podremos ser más de lo que soñamos ser”. Pero ¿cómo puede uno cambiar su visión?.
Uno no puede, pero el Espíritu Santo si puede y quiere hacerlo.
El Espíritu Santo tiene la mente de Dios. Tan pronto usted reciba su dirección y visión, cambiará la actitud de su corazón, de una de fracaso a una de éxito, entonces usted será motivado por una fuerza más grande que ninguna otra que haya experimentado jamás.
Esto lo aprendí al comienzo de mi ministerio. Estaba fundando una iglesia en un país no cristiano, rodeado por la pobreza y la enfermedad. Un país que se recuperaba de dos guerras devastadoras. Aprendí a ayunar, no por causa de mi espiritualidad, sino porque no había nada que comer; todo era negativo.
Para que la visión cambie, también es necesario que cambie la imagen que tenemos de nosotros mismos. Crecí en un país que estaba bajo la ocupación japonesa. Se nos prohibió usar nuestros nombres coreanos y hablar nuestro idioma. Miles de coreanos fueron obligados a ir al Japón, para que laboraran como trabajadores ordinarios. Cuando cayeron las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki - dos zonas industriales del Japón - también murieron millares de coreanos. Si alguien me hubiera dicho cuando niño que sería usado por Dios para desarrollar la congregación más grande de la historia, simplemente me hubiera reído.
A causa de mis antecedentes personales he podido entender  la condición de muchas personas oprimidas que no tienen esperanza de un futuro.
Mi opinión es que Dios puede cambiar la imagen negativa que se tenga de uno mismo y darle la imagen de un siervo de Dios por quién El envío a su Hijo a morir.
Se requirieron años para que mi visión cambiara, de una visión basada en las circunstancias a una dada por el Espíritu. Ahora mismo tengo la visión de que para el año de 1984, nuestra iglesia local tenga medio millón de miembros (ahora tiene más de un millón). Cuando despierto, la visión de estas personas llena mi mente y cuando me acuesto las veo en forma tan real como si les estuviese predicando hoy”.
Unos hermanos cuentan que, durante una crisis económica severa, la mayoría de las agencias de carros estaban quebrando. Ellos mismos tenían una agencia de carros. Durante ese tiempo el Espíritu Santo les hizo ver que Dios no se limitaba a las circunstancias, ellos comenzaron entonces a tener la visión de una agencia de carros exitosa. Después de tres años, tenían la concesionaria más grande de la ciudad de Nueva York.

 

 

 

¿Te gustaría estudiar y saber más de este tema
por correo electrónico?

Contáctanos

 

Derechos reservados © Centro Cristiano Plenitud. Puebla, México 2013