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CONOCIENDO A JESÚS
COMO NUESTRO SALVADOR

Mateo1:21.
Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Jesús, significa: Salvador. El vino, antes que nada, a salvarnos. Para poder apropiarnos de la salvación que El ganó por nosotros, es necesario entender cinco cosas:

jesus salvador  

1.- Dios es Luz y el pecado no puede entrar en Su presencia.

1 Juan 1:5

La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no la dominaron.

Dios es luz; en El no hay tinieblas. Las tinieblas en la Biblia se refieren al pecado. Un Dios Santo (apartado del pecado) no puede cohabitar con el pecado.

2.- Todos hemos pecado.

Romanos 3:23

por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios

Para poder apreciar lo que el sacrificio de Cristo significa, primero necesitamos entender la gravedad de nuestra situación.
A veces podemos pensar que somos “buenos”, porque nunca le hemos hecho “mal a nadie”. Para darnos cuenta de nuestra condición de pecado, estudiaremos los 10 mandamientos:

Éxodo 20:1-17
Habló Dios todas estas palabras:
Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
No tendrás dioses ajenos delante de mí.
No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,  y hago misericordia por millares a los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano, porque no dará por inocente Jehová al que tome su nombre en vano.  
Acuérdate del sábado para santificarlo.
Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas.
Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No hurtarás.
No dirás contra tu prójimo falso testimonio.
No codiciarás a casa de tu prójimo,
No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.


Dios dio Su Ley para mostrarnos lo mucho que todos nos hemos desviado de El. Los 10 mandamientos enseñan que hay cosas igual de malas que matar, como: tener ídolos, tomar el Nombre de Dios en vano, deshonrar a los padres, cometer adulterio, robar, mentir, y aun codiciar lo ajeno.
A los que dicen nunca haber matado a nadie, Jesús les dice: que tener rencor u odio o insultar a alguien, es como si lo hubieran matado (Mat.5:21-26).
A otros que dicen nunca haber cometido adulterio, Jesús les dice que mirar a alguna mujer con codicia, es igual que haber cometido el acto mismo (Mat.5:27-30).

Un hombre dijo a un siervo de Dios, “yo no necesito a Cristo, porque soy bueno”. El siervo de Dios le mostró algunas listas de pecados que aparecen en la Biblia, como: envidia, lujuria, rencor, iras, hechicerías (todo lo que tiene que ver con adivinación, consultar muertos), manipulación, idolatría, orgullo, deshonrar a los padres, rebeldía…
Luego le preguntó, ¿Podría usted decir que nunca ha cometido alguno de estos pecados? El hombre contestó ¡qué nunca los había cometido!, entonces el siervo de Dios le mostró dónde dice “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma y todas tus fuerzas; y a tu próximo como a ti mismo”; “¿sinceramente podría decir que siempre ha amado a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a usted mismo?”, le preguntó. “Sinceramente no”, contestó el individuo; “entonces usted es pecador y necesita a Cristo”, dijo el siervo de Dios.

3.- La paga del pecado es muerte.

Romanos 6:23

porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.

En la Biblia muerte significa destrucción. Esto es lo que viene como consecuencia de quebrantar las leyes de Dios.

¿Qué destruye el pecado?

• Destruye nuestra relación con Dios. Pone un “muro” de separación entre Dios y nosotros.

• Destruye nuestras emociones. Amargura, temor, angustia, ansiedad, culpa, y todos estos   sentimientos destructivos, para los cuales Dios no nos diseñó, el pecado los ocasiona.

• Destruye las relaciones humanas. Causa que padres no entiendan a sus hijos, que hijos se   alejen de sus padres, que matrimonios no se entiendan, que haya pleitos y contiendas.

• Destruye nuestra salud.

• Destruye nuestra eternidad.
Dios nos diseñó para estar con El, por toda la eternidad, pero   el   pecado nos lo impide. La consecuencia final es una eternidad de perdición, apartados para   siempre del Señor.

Lo maravilloso es que hay una buena noticia:

4.- Jesús pagó por nuestros pecados en la cruz.

1 Pedro 3:18

Asimismo, Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

La Biblia nos dice que Jesús, siendo igual a Dios.... se despojó a Sí mismo y se hizo hombre. El Creador se hizo criatura, sujeto a lo mismo que nosotros: cansancio, dificultades, tentaciones.
Como hombre, Jesucristo vivió una vida perfecta, sin pecado. Sin embargo, murió como si fuera el peor  pecador. (En esa época la muerte en una cruz equivalía a la “silla eléctrica” de nuestros tiempos) ¿Por qué?
La respuesta es que EL MURIÓ EN NUESTRO LUGAR.

Isaías 53:3-6.
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores, ¡pero nosotros lo tuvimos por azotado, como herido y afligido por Dios!
Mas él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Isaías que escribió 700 años antes de la venida de Cristo a la tierra, profetizó Sus sufrimientos y nos explica la razón: tomar sobre Sí el castigo que nosotros merecíamos.

Además de ser castigado en nuestro lugar, Jesús murió representativamente por nosotros. Al morir Él, murió nuestro “viejo hombre”.
Para que una persona pueda ser transformada, necesita primero morir. Cuando recibimos a Cristo, Su muerte se hace real en nosotros y morimos a la vida vieja. En ese momento ocurre un cambio totalmente radical en nosotros: nos convertimos en nuevas personas.

Romanos 6:6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado,
 
y 2Corintios 5:17. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas.

 

5.- Al confiar en Jesús y lo que El hizo por nosotros, adquirimos una nueva identidad.

tabla-jesus


La tabla anterior nos muestra nuestra condición sin El, los que Jesús hizo por nosotros y el beneficio que El logro para nosotros.
Lo que nos toca a nosotros es creer y apropiarnos de una nueva identidad.

Puedes hacer una oración como la que sigue:

Jesús, creo en Ti y creo que por lo que tu hiciste en la cruz yo ahora soy: justo, perdonado, sano, tengo paz con Dios, soy libre, digno, un heredero tuyo, llamado a vivir siempre junto a Ti ¡Gracias!

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